Si no sabes programar un video... es que eres tonto

En uno de mis primeros post comentaba que estoy leyendo un librotitulado The Design of Every Day Things. Trata sobre como nos comportamos las personas ante todo tipo de objetos: puertas, lavadoras, coches, videos, teléfonos. Porqué unos teléfonos son sencillos de manejar y otros no hay quien los entienda, porqué hay puertas que sabes perfectamente como abrir y otras que siempre intentas abrirlas por el lado de las bisagras.

Comentan en el libro un curioso efecto que sucede en las personas cuando no sabemos hacer una cosa. Si una persona intenta programar un video y no puede, o intenta pasar una llamada de un teléfono a otro y no sabe o intenta manejar la radio de su automóvil y es incapaz de sintonizar una emisora: la primera reacción es echarnos la culpa a nosotros mismos.

Analizandolo detenidamente es éste un comportamiento humano bastante curioso. Si no sé programar el video es que soy tonto y hay algo que no he entendido. Mentira, mentira y mentira.

Basta ya de autoinculparnos por los errores de otros. Si no sabes programar un video es que el fabricante no ha diseñado un mando lo suficientemente bueno, si no sabes guardar un teléfono en la agenda de tu móvil el problema es que el software del teléfono no está lo suficientemente claro. Todos los objetos deberían estar diseñados y pensados para que su funcionamiento no pudiese conducir a error.

Exijamos pues a los fabricantes que no sólo se preocupen de lanzar productos con la última tecnología sino que además sean sencillos de manejar.

A la hora de crear webs hemos de tener especial cuidado pues con un teléfono o con un video recibimos un manual, pero al visitar una web no hay ayuda ninguna. Solo una adecuada estructura de la información, una terminología correcta e informar al usuario del resultado de todas sus acciones nos ayudará a crear webs fáciles de usar por la gente y por lo tanto capaces de responder a sus espectativas.