Lo urgente o lo importante

Urgente o importante

La gestión eficaz del tiempo es casi tan importante como el trabajo que realizas. Y sin embargo en muy pocos sitios te enseñan a gestionar y organizar tu agenda diaria.

Un error en el que suelo caer con cierta frecuencia es confundir lo urgente con lo importante. Lo urgente, por su propio carácter tiende a convertirse en la primera prioridad a costa, muchas veces, de dejar para luego otros asuntos que son más importantes. Los clientes lo tienen muy claro: lo suyo es lo más urgente y cuando te piden un cambio en su web, una mejora, o cualquier otra cosa lo quieren para ayer.

Si estos cambios o mejoras son sencillos de hacer dejo otras cosas que estoy haciendo, como nuevos proyectos, y me pongo con sus cambios para poder tenerlo terminado cuanto antes. Evidentemente los clientes están encantados si te piden algo y lo tienen listo en un par de días. Aunque esto, realmente, es un arma de doble filo ya que si bien por un lado tienes contentos a los clientes, por el otro estás destinando menos tiempo a la creación y al desarrollo de nuevos productos. Y esos mismos clientes que ahora están muy contentos dejarán de estarlo si el producto que emplean no evoluciona.

Por eso intento priorizar todas mis tareas en tres grupos: necesario, urgente e importante. Lo primero que hago es tener muy claro cuales son mis objetivos: ¿donde quiero estár dentro de 6 meses? ¿cuales son mis metas para este periodo?... cualquier tarea a realizar que sirve para alcanzar estas metas la clasifico como importante. Todo aquello que tiene que hacerse pero no me sirve para alcanzar mis metas lo marco como necesario y aquellas tareas necesarias que puedan tener algún efecto negativo para mi o para los clientes, como urgentes.

La teoría está clara, ahora solo falta llevarla a la práctica y no dejar que lo urgente me impida hacer lo importante.