Contra la piratería: imaginación

Aunque el ¿ministerio de cultura? nos quiere imponer una definición de piratería bastante interesada, todos sabemos quienes son los piratas.

En el siglo XXI podemos definir como piratas a aquellos intermediarios que quieren enriquecerse a costa del trabajo de otros y sin aportar valor añadido.

Internet es la herramienta ideal para eliminar a esos intermediarios ya que facilita que los creadores puedan llegar a su audiencia directamente y sin necesitar de intermediarios.

Pero como este mundo está lleno de listos que pretenden ganar dinero aprovechandose del trabajo de los demás aparece un nuevo tipo de piratas:  Los okupas de dominios.

Amparados en una legislación que, como la mayoría de legislaciones que se aplican a la red, está más pensada para el mundo físico que para el virtual, registran multitud de palabras con el único fin de revenderlos posteriormente.

Incluso entidades de gestión de derechos de autor cuyo solo nombre nos provoca indignación, aportan más valor a la sociedad de la que aportan estos okupas.

Mientras las leyes cambian y obligan a que quien registre un dominio esté obligado darle uso, debemos combatir a esta gente con otras armas.  Lo más importante es no comprar NUNCA dominios a otras personas.   Ese es el paso principal para terminar con este negocio absurdo y con estos okupas.  Si no venden pierden dinero y deben abandonar los dominios para que los pueda registrar quien realmente los necesita y quiere darles uso.

Y cuando queremos lanzar un proyecto y el/los dominios más obvios están ya registrados debemos usar algo de lo que esta gente carece:  imaginación.

Es imposible registrar todas las posibles combinaciones de palabras para cualquier término por lo que SIEMPRE podremos registrar algún dominio libre sobre el término que nos interese.

Añadiendo preposiciones, artículos, juegos de palabras.. es relativamente sencillo encontrar un dominio libre y pagar por él un precio justo.

Lo importante es no comprar NUNCA dominios en webs de subastas de dominios ni comprar aquellos dominios sin usar que solo han sido registrados con el propósito de revenderlos.   De esta manera conseguiremos acabar con esta otra lacra social que cada vez más nos invade.