La inteligencia colectiva

Crowd

En enero de 1986 el transbordador espacial Challenger despegó de Cabo Cañaveral.  76 minutos después explotó.   Rápidamente las acciones de las principales empresas involucradas en la construcción del transbordador empezaron a bajar.

Cuando se cerró la sesión Rockwell International, que fabricaba el transbordador y los motores principales, Lockheed, que daba soporte en tierra y Martin Marietta, que fabricaba los tanques de combustible externos, perdían alrededor de un 3% cada una de ellas.

Morton Thiokol que construía el motor de fuel sólido perdió un 12%.

6 meses después una comisión de investigación determinó que el fallo que había ocasionado la explosión se debía a un fallo en el sellado del motor de fuel sólido.  A bajas temperaturas, el sellado se agrietaba permitiendo el paso de los gases calientes de la combustión, que provocaron la explosión del transbordador.  El sellado era responsabilidad de Morton Thikol.

Sólo unas horas después de que se produjese la explosión, un grupo de analistas y brokers bursátiles, la mayoría sin conocimientos de la industria aeroespacial, había encontrado al responsable del error.  Sin pruebas, sin datos fiables, simplemente aplicando sus conocimientos y sumándolos a los conocimientos de otras personas.  Ninguno de ellos hubiera podido adivinarlo de forma individual pero la inteligencia colectiva no falló.

La inteligencia colectiva

Existen multitud de ejemplos y estudios que demuestran que un grupo heterogéneo de gente demuestra un conocimiento superior o como mínimo igual que el de sus indivíduos más inteligentes.  

Tomar decisiones o incluso predecir el futuro es algo que hacemos mejor de forma colectiva que individualmente.  Factores que nos condicionan a la hora de tomar decisiones (emocionales, históricos, educación...) de forma individual, quedan anulados cuando sumamos nuestra decisión a la decisión del grupo.

En el programa "Quien quiere ser millonario" los concursantes podían elegir entre llamar a un amigo/experto (al que suponemos armado de internet y enciclopedias) para consultarle una pregunta o bien consultar al público presente y pedirles a ellos que seleccionaran la respuesta.  El porcentaje de aciertos de los "expertos" fue del 65% el de la gente del 91%.

La inteligencia colectiva y las redes sociales

Gracias a Internet en general y a las redes sociales en particular tenemos una oportunidad magnifica de acceder a una inteligencia colectiva que redundaría en un mayor beneficio para nuestra sociedad.

Sin embargo las redes sociales se ven hoy únicamente como una forma de marketing y promoción de las empresas hacia los consumidores.

Nos estamos perdiendo una importante fuente de conocimiento ignorando lo que piensa la gente.

En campos como el de la política esta inteligencia colectiva tomaría decisiones mucho mas efectivas para todos nosotros que las que puedan tomar nuestros dirigentes, quienes además están condicionados por el interes partidista, que prima sobre el interés general.

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