Nuestro lado social y nuestro lado empresarial

Todas las personas vemos el mundo que nos rodea desde dos ópticas distintas.  Tenemos una visión empresarial de la realidad y una visión social.  

Además no nos gusta mezclar ambas formas de ver las cosas y las separamos claramente.  Cuando hay dinero de por medio automáticamente ponemos nuestro cerebro en modo empresarial lo que condiciona nuestra forma de reaccionar ante lo que nos propongan.

 

Pongamos un ejemplo:

 

Si necesitas pintar tu casa y llamas a un amigo tuyo y le dices:  "Necesito pintar mi casa, si vienes a ayudarme te doy 20 euros."  Al ofrecerle dinero, tu amigo automáticamente entrará en modo empresarial y sopesará el coste/beneficio de pintar la casa.  "Perderé todo el día pintando la casa y solo voy a conseguir 20 euros.  No me compensa.".

 

Si haces esa misma llamada diciendo:  "Necesito que me ayudes a pintar mi casa, no tengo a nadie que me ayude, me harías un gran favor."  Ahora estamos atacando directamente al lado social de tu amigo.  Ya no hay dinero de por medio por lo que se trata de un favor, algo personal que no se puede medir en términos de coste/beneficio sino de solidaridad y altruismo.  Tu amigo pensará "voy a ayudarle porque es mi amigo lo aprecio, estará solo y además si un día yo necesito pintar mi casa él me ayudará.".

 

Es decir no solo nos habremos ahorrado 20 euros sino que nuestro amigo será más feliz al ayudarnos, ya que nos está haciendo un favor.

 

Este tipo de técnicas se utilizan mucho cuando se trata de negociar sueldos de profesiones de riesgo, como por ejemplo un policía o un bombero.

 

Cuanto vale arriesgar tu vida en tu trabajo?   Evidentemente si todos lo pensamos por el lado empresarial llegamos a la misma conclusión:  Mi vida no tiene precio.   Pero claro si todos pensamos así, como valoramos el trabajo de un policía?   Muy sencillo recurrimos a su lado social y no a su lado empresarial.

 

Si nos piden que nos juguemos la vida por XX euros al mes vamos a decir que no, puesto que estamos negociando con el lado empresarial.  Pero si nos dicen que con nuestro trabajo estamos salvando vidas, que los niños están seguros en las calles, que nuestra labor ayuda a los mas desfavorecidos... cuanto vale eso?   Ahí estamos jugando con nuestro lado social y es imposible ponerle valor a estas cosas por lo que ya no vemos este trabajo como una mera transacción económica sino de ayuda a los más necesitados.

 

Además los humanos no somos capaces de mezclar ambos conceptos y o bien nos ponemos en modo empresarial o bien nos ponemos en modo social, pero nos es muy difícil pensar en un modo mixto.  Una ONG pidió a una asociación de abogados new yorkina ayuda jurídica para las personas más desfavorecidas.  A cambio de su ayuda les pagarían la mitad de la tarifa.  Muy pocos abogados aceptaron ayudar a dicha ONG.   Esa ONG pidió lo mismo meses mas tarde a otra asociación pero esta vez sin pagarles ni un duro, simplemente apelando a su solidaridad.  Esta vez un importante número de abogados accedieron a ayudar a dicha ONG.

 

Para un abogado, generalmente bien pagado, perder parte de su valioso tiempo libre para ganar la mitad de lo que gana en su despacho, simplemente no compensa.  Pero si lo que tenemos que hacer es ayudar a quien lo necesita entonces podemos emplear unas horas al mes en dicha tarea.

 

La web corporativa y las redes sociales

 

Cuando estamos mostrando nuestra empresa en Internet debemos tener muy claro de que forma nos están viendo nuestros visitantes y usuarios. Normalmente nos estarán viendo desde el punto de vista empresarial ya que una empresa es fundamentalmente una organización destinada a ganar dinero por lo que es muy difícil apelar a sentimientos "sociales" por parte de quien nos visita.

 

Sin embargo las personas que componen la empresa sí que pueden apelar a este tipo de sentimientos "sociales" ya que ellos mismos también son personas.

 

Normalmente nuestra web corporativa será vista como la empresa y los visitantes estarán en modo "empresarial" mientras que si los visitantes interactúan con quienes componen la empresa desde una red social sí que podremos apelar a su lado "social".  Pero para que esto sea posible debemos evitar mostrarnos de forma marketiniana y mostrar a la empresa como lo que es: un grupo de personas que trabajan juntos.