La educación en el siglo XXI con sistemas del siglo XV

Tengo dos hijos en edad escolar.  Uno de ellos tiene 6 años y acaba de empezar su etapa de primaria y la otra tiene 13 años y ha comenzado primero de la E.S.O.

Como padre, me preocupa la educación que están recibiendo ya que indudablemente será la base que deban aplicar el resto de su vida, pero me estoy dando cuenta de que en realidad me preocupa mucho más la educación que NO están recibiendo.

El problema principal que detecto es que seguimos utilizando sistemas del sigo XV en pleno siglo XXI.  El profesor acude a clase, imparte su lección, los alumnos atienden, preguntan y se realizan unos ejercicios sobre el tema.  Un sistema totalmente arcaico e ineficaz no solo para los tiempos en los que vivimos sino, sobre todo, para los que van a vivir las generaciones a las que estamos educando.

La transmisión de conocimiento es totalmente unidireccional.  No se fomenta el dialogo, la comunicación, la capacidad de autoaprendizaje, la puesta en común.  Yo te cuento lo que yo sé y tu te lo aprendes, punto.

Por ejemplo, mi hija está estudiando ahora un montón de países y capitales de memoria.  En la era de la wikipedia eso es tan ineficiente como absurdo.  Hace 100 años la única forma de conocer estos datos era memorizándolos.  Hoy en día cualquier adolescente enciende el móvil y en 15 segundos no solo sabe cual es la capital de cualquier país del mundo, sino su forma de gobierno, renta per cápita, población y los hechos más notables de su historia.

Memorizar ya no sirve, ya no es necesario.  Lo que necesitamos es gente con capacidad para razonar, para dialogar, para enfrentarse a retos, para solucionar problemas.  Imaginación, creatividad, responsabilidad, trabajo en grupo, capacidad de integración... No queremos robots.

Vivimos en una época en la que todo cambia con mucha rapidez (incluidos los países que mi hija está estudiando y que no coinciden con los que yo tuve que estudiar).  Necesitamos formar a gente que aprenda a convivir con el cambio continuo.   Los modelos jerárquicos ya no sirven, vivimos en la Era de la Colaboración, la redarquía.

Nuestros hijos son nativos digitales el mundo en el que van a tener que vivir no se parece en nada al de sus abuelos y en muy poco al de sus padres.  Y sin embargo les estamos educando como a nuestros Tatarabuelos.