Eres tan bueno como tus usuarios dicen que eres

Eres tan bueno como tus usuarios dicen que eresEn Internet hay una única medida de satisfacción válida: lo que dicen tus usuarios.  Tu web vale tanto como quienes la usan dicen que vale.  Ni más ni menos.  Tener la mejor tecnología, la mejor estrategia de marketing o el mejor comité de dirección no te va a servir de nada si quienes usan tu web piensan que es mala. La verdad está ahí fuera, decía una famosa serie de televisión, y en el caso de las empresas de Internet no es solo un dicho, es un axioma.  Una buena web se crea pensando en quien la va a utilizar.  Desde el tamaño del logotipo hasta la terminología empleada.  Todo debe estar pensado por y para quienes van a visitar esa web.

Sin embargo es muy fácil perder el foco y pensar primero en nuestras necesidades como empresa en lugar de en nuestros usuarios.  Hay dos motivos fundamentales por los que se suelen torcer los proyectos web:

La Tecnología:  En un sector como Internet la tecnología juega un papel fundamental.  Además su continua evolución nos obliga a estar constantemente informándonos de las nuevas posibilidades que se abren ante nosotros.  Sin embargo es muy fácil caer en la trampa de que la tecnología por si misma es la base del éxito.  La tecnología nos dotará de las herramientas adecuadas para realizar nuestra web pero no es un factor determinante del éxito final.  Un buen cincel no es garantía de una buena escultura.

La Empresa:  El otro factor de riesgo es el anteponer las necesidades de la empresa a las necesidades de los usuarios.  Es muy fácil perder el norte y realizar proyectos web pensando en satisfacer las necesidades que tiene la propia empresa, en lugar de pensar en los usuarios.  No tenemos más que acudir a muchas de las webs más populares, sobre todo de medios de comunicación, para darnos cuenta de que son webs pensadas en cubrir las necesidades que ellos tienen como empresa y no las verdaderas necesidades de los usuarios que las visitan.

La solución para estos problemas pasa por escuchar activamente lo que pasa en tu web.  Una forma inmediata, sencilla y de bajo coste es la analítica web, pero existen otras formas, desde la integración de encuestas hasta los estudios de usabilidad.    Lo que debemos hacer es establecer una política de escucha activa de lo que pasa en nuestra web.  Es la única forma de conocer las necesidades de nuestros visitantes y poder solventarlas.

Si no anteponemos a quienes visitan nuestra web sobre todo lo demás perderemos su confianza, si no cubrimos sus necesidades acabarán marchándose para no volver.