El Dichoso Sistema Educativo

Los libros son el pasado

He leído una noticia que publica el periódico El Mundo sobre las ventajas de incorporar las nuevas tecnologías al sistema educativo. En el artículo hablan de las ventajas que supone integrar nuevas herramientas a la formación de los estudiantes, en este caso estudiantes de medicina, a los que han sustituido los libros por iPads.

Integrar la tecnología no es solo dar un iPad o un portátil, y convertir los libros de texto a PDF Lo bueno de este cambio es que se ha adaptado totalmente la forma de enseñar para ayudar al máximo a los alumnos, es decir, al contrario de lo que hace la prensa actual para quienes estar online significa que puedas ver la versión en PDF de sus periódicos.

Tecnología sí, pero con fundamento

Las clases están grabadas en podcasts, por lo que los alumnos pueden escucharlas más de una vez, repitiendo las partes que no han entendido o en las que quieren profundizar.

Las lecciones magistrales, que antes requerían de presencia, también están grabadas para que los alumnos puedan verlas una y otra vez.

Se aporta material complementario, como enlaces a revistas con artículos de interés sobre el tema tratado e incluso cuestionarios de autoevaluación que permiten al alumno conocer sus progresos y medir sus conocimientos.

El tiempo que los profesores ganan al no dar clases lo invierten en resolver dudas de sus alumnos de forma más personalizada.

El resultado es que las notas de estos alumnos son un 23% superiores a las de alumnos de promociones anteriores.

Queremos ser líderes o seguidores?

Tenemos la inmensa suerte de disponer de nuevos medios que facilitan el aprendizaje. Podemos hacer de nuestros hijos personas más formadas y mejor preparadas pero hace falta saber como utilizar los medios a nuestro alcance.

En España hablar de nuevas tecnologías en la educación es, como mucho, hablar de pizarras electrónicas que sirven para que el profesor no levante polvo al borrar.

Enseñamos a los niños del siglo XXI con sistemas del siglo XIX Necesitamos un cambio en la manera de enseñar. El profesor ya no es la fuente del saber y todo el conocimiento emana de él. Los profesores deben convertirse en catalizadores en ayudantes necesarios para que nuestros hijos aprendan a buscar soluciones, a ser creativos, a que no existe una sola respuesta correcta, en definitiva a aceptar que vivirán en un mundo en constante cambio que les obligará a estar en contínua formación.

Ya hay gente que se ha dado cuenta y están formado a sus hijos así. Si nosotros no lo hacemos serán ellos los que lideren el mañana.